El sufrimiento no existe.
El sufrimiento lo hemos creado nosotros. ¿Por que? Porque nos pegamos de todo.
Nos pegamos de los hijos, y los hijos nos hacen sufrir, por apegarnos. Si no nos pegáramos de los hijos, no sufriríamos.
Nos pegamos del trabajo, y por eso al pegarnos del trabajo y al preocuparnos del trabajo, sufrimos, porque no conseguimos lo que necesitamos. Sufrimos.
Otros se pegan del dinero. Y como no consiguen dinero, no se lo dan, sufren.
Luego, el sufrimiento es propio de las personas que se pegan del dinero, que se pegan del trabajo, que se pegan de los hijos, que se pegan del esposo, que se pegan de todo. Hay sufrimiento.
Si nos pegáramos de Jesús, no sufriríamos.
Fíjense bien: los hijos, nos hacen sufrir; el trabajo, nos hace sufrir; el dinero, nos hace sufrir, osea que uno sufre, porque quiere.
Sufre porque quiere, el que sigue sufriendo es tonto, porque quiere sufrir por pegarse de los hijos, pegarse del esposo, pegarse de la esposa, y Jesús dice: no nos preocupemos de nada.
viernes, 17 de diciembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
¿DEMOSTRAMOS QUE LA VIDA RECIBIDA DE CRISTO ES NUEVA?
Hablar de la vida nueva y de los anhelos o esperanzas que ella presenta es un asunto sencillo y común en el lenguaje de todos los que nos hacemos llamar CRISTIANOS.
GÁLATAS 5, 16-18.
EFESIOS 4, 17-24.
El problema no radica en saber si cada miembro de la comunidad cristiana sabe esto. La mayor dificultad está en demostrar con la vida misma si cada uno siente total disponibilidad y si tiene la suficiente capacidad de experimentarla y vivirla a plenitud en Espíritu y verdad.
Preguntémonos:
¿Hasta dónde alcanzan mis esfuerzos humanos?
¿Qué soy capaz de hacer y de alcanzar?
¿Desde que conozco la Palabra de Dios, la he podido vivir?
¿Mi vida cristiana es realmente auténtica?
Frente a éstas y otras preguntas que nos podemos hacer, vale la pena hacer un balance de CÓMO TRANSCURRE NUESTRA VIDA CON EL SEÑOR.
Y si descubro que mi vida sigue igual y que muchos de mis comportamientos negativos y equivocados persisten, entonces puedo descubrir que me he estado engañando a mí mismo y a los demás tratando de llevar un cristianismo de cumplimientos y normas litúrgicas, morales y exteriores que no me conducen sino a calmar mi conciencia y a lograr sentir que mis emociones están apaciguadas, como el agua que notamos en la superficie de un lago tranquilo.
Hablemos de la DISPONIBILIDAD que debe haber en cada uno de nosotros para que el Señor lleve a cabo su plan de salvación.
"Por lo tanto, ya que ustedes han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde Cristo está serntado a la derecha de Dios, piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes murieron, y Dios les tiene reservado el vivir con Cristo. Cristo mismo es la vida de ustedes. Cuando Él aparezca, ustedes también aparecerán con Él llenos de Gloria. Colosenses 3, 1-4.
Es decir, aquel que vive sumergido en la gracia del Señor, que le experimenta, que lo siente en su diario vivir, aquel que siente en sí mismo la Resurrección del Señor, solo se preocupa por hablar de las cosas del cielo, por buscarlas, y su mayor afán es la vida cristiana, no sus problemas y dificultades.
Una persona que habla mucho de sus problemas, de sus afanes, de sus intereses, y en todo momento enfatiza en ellos, realmente no está disponible para recibir el mensaje de Salvación, pues todos ellos son la puerta cerrada que no dan paso a la vida cristiana.
Muchos de nosostros pedimos a los hermanos que oren por este problema o por aquel otro... ¡Claro! Hay que orar en todo momento, pero esa oración debe ser confiada y abandonada en la voluntad del Señor para que se cumpla lo que deseamos. De lo contrario estaremos negando el poder del Señor a través de nuestra misma oración. Además, como nos dice la Palabra: CRISTO MISMO ES LA VIDA DE USTEDES.
Si Cristo es la vida misma, ¿por qué he de preocuparme? ¿Por qué no doy testimonio de aquel que vive en mí?
Todo por la falta de disponibilidad en mi vida.
PCR.
GÁLATAS 5, 16-18.
EFESIOS 4, 17-24.
El problema no radica en saber si cada miembro de la comunidad cristiana sabe esto. La mayor dificultad está en demostrar con la vida misma si cada uno siente total disponibilidad y si tiene la suficiente capacidad de experimentarla y vivirla a plenitud en Espíritu y verdad.
Preguntémonos:
¿Hasta dónde alcanzan mis esfuerzos humanos?
¿Qué soy capaz de hacer y de alcanzar?
¿Desde que conozco la Palabra de Dios, la he podido vivir?
¿Mi vida cristiana es realmente auténtica?
Frente a éstas y otras preguntas que nos podemos hacer, vale la pena hacer un balance de CÓMO TRANSCURRE NUESTRA VIDA CON EL SEÑOR.
Y si descubro que mi vida sigue igual y que muchos de mis comportamientos negativos y equivocados persisten, entonces puedo descubrir que me he estado engañando a mí mismo y a los demás tratando de llevar un cristianismo de cumplimientos y normas litúrgicas, morales y exteriores que no me conducen sino a calmar mi conciencia y a lograr sentir que mis emociones están apaciguadas, como el agua que notamos en la superficie de un lago tranquilo.
Hablemos de la DISPONIBILIDAD que debe haber en cada uno de nosotros para que el Señor lleve a cabo su plan de salvación.
"Por lo tanto, ya que ustedes han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde Cristo está serntado a la derecha de Dios, piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes murieron, y Dios les tiene reservado el vivir con Cristo. Cristo mismo es la vida de ustedes. Cuando Él aparezca, ustedes también aparecerán con Él llenos de Gloria. Colosenses 3, 1-4.
Es decir, aquel que vive sumergido en la gracia del Señor, que le experimenta, que lo siente en su diario vivir, aquel que siente en sí mismo la Resurrección del Señor, solo se preocupa por hablar de las cosas del cielo, por buscarlas, y su mayor afán es la vida cristiana, no sus problemas y dificultades.
Una persona que habla mucho de sus problemas, de sus afanes, de sus intereses, y en todo momento enfatiza en ellos, realmente no está disponible para recibir el mensaje de Salvación, pues todos ellos son la puerta cerrada que no dan paso a la vida cristiana.
Muchos de nosostros pedimos a los hermanos que oren por este problema o por aquel otro... ¡Claro! Hay que orar en todo momento, pero esa oración debe ser confiada y abandonada en la voluntad del Señor para que se cumpla lo que deseamos. De lo contrario estaremos negando el poder del Señor a través de nuestra misma oración. Además, como nos dice la Palabra: CRISTO MISMO ES LA VIDA DE USTEDES.
Si Cristo es la vida misma, ¿por qué he de preocuparme? ¿Por qué no doy testimonio de aquel que vive en mí?
Todo por la falta de disponibilidad en mi vida.
PCR.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
martes, 17 de agosto de 2010
Deuteronomio 18. 10-14
Muchos católicos estábamos PAGANIZADOS, por haber puesto nuestra mirada y nuestra confianza en el mundo.
Ahora, con la renovación, volvemos nuestra mirada a Jesús y el Señor nos purifica de todo contacto con los ídolos. Ezequiel 36, 25.
Esta paganización consistió en mezclar y revolver prácticas paganas con elementos católicos, filosofias orientales, imágenes, santos, supersticiones, leyendas, ritos de falsas religiones, brujería, control mental, agüeros, nueva era, esoterismo, y frases de la biblia. Y hasta meten a Jesús en esa mezcla. Muchos brujos usan sus imágenes y hasta lo nombran. (Mateo 7, 21). El segundo mandamiento prohíbe también el uso mágico del nombre divino : Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 2149.
El Señor quiere que dejenmos atrás, que saquemos de nuestra vida los horóscopos, los amuletos y toda práctica no cristiana.
Las prácticas que se nombran en Deuteronomio 18. 10 y 11 son faltas al primer mandamiento y son usadas por el mal y por espíritus malignos para engañar y alejarnos de Cristo.
1. Sacrificio del hijo haciéndolo pasar por el fuego: Práctica Cananea detestable. Se quemaban a los niños, hijos e hijas, preferiblemente bebés. Se depositaban vivos en el fuego, como sacrificio al dios Moloc, para agradarlo y rendirle culto.
Era una figura de bronce hueca con cabeza de becerro que se calentaba con fuego al rojo vivo y las victimas eran arrojadas en los brazos de aquel ídolo. Antes y durante el sacrificio, los sacerdotes inundaban la zona con tambores, trompetas y tímbalos, para que los llantos de los niños no alcanzaran a oidos de la multitud.
Preguntas: ¿A dónde estamos arrojando hoy a nuestros niños? ¿En brazos del dios televisión, del dios internet, del halloween, la música satánica, la tabla huija, y los libros y películas de magia y de vampirismo?
¿Y otra clase de dios Moloc que devora a los niños, a los propios hijos no es el aborto, legalizado ya en nuestro país y cuya gravedad se ahoga con tambores, trompetas y tímbalos, es decir, con toda clase de argumentos legales, médicos y científicos?
2. Adivinación: busca determinar la voluntad de los dioses al examinar e interpretar presagios. Es querer descubrir lo oculto penetrando en los mundos de la oscuridad.
3. Pretender predecir el futuro: Agorero: tratar de ver y controlar el futuro a traves del poder dado por espíritus malignos.
Sortilegio: decir el futuro basándose en señales y apoyándose en los anhelos del YO falso: buscar viajar, tener dinero, tener relaciones con otras personas, hacer negocios lucrativos, tener un trabajo fácil, tener éxito en el amor humano, tener poder y reconocimiento. Incluso, se predicen cosas negativas porque las preocupaciones alimentan y fortalecen el yo falso.
Mucha gente hace caso de los sueños, interpretando su significado asociado con los anteriores temas.
4. Hechicería: inducir efectos mágicos con drogas o algún tipo de poción. Realizar prácticas supersticiosas que parezcan sobrenaturales, o que lo sean, sometiendo a personas, cosas, situaciones a influencias maléficas.
5. Encantamiento o conjuro: atar a otras personas mediante murmullos y sortilegios mágicos. Someter y manipular la voluntad de la persona.
6. Consultar a los adivinos: No querer hacer ni aceptar la voluntad de Dios.
Poner la confianza en ídolos y en personas. Es cambiar el cristianismo por prácticas paganas y abrirle la puerta a la acción de los demonios.
Hay adivinos tradicionales y los hay modernos, que usan las últimas tecnologías y se disfrazan de personas que ofrecen ayudar y hacer el bien, pero que atan y hacen daño y culpan a la gente que te rodea de los problemas que tienes.
7. Invocar espíritus: asociarse y tener comunión con demonios y espíritus de personas que están atadas. Es buscar comunicarse con el más allá, penetrando en el reino de la oscuridad.
8. Mago o espiritista: aquel que tiene familiaridad íntima con el mundo demoniaco espiritual. Brujo, hechicero, vidente, pitonisa. Esta persona mezcla toda clase de prácticas y creencias, incluso algunos recomiendan novenas, la confesión y devociones a los santos. El espiritista se ha dejado engañar del mal y por lo tanto engaña y lo propaga a traves de estas prácticas.
Tanto la magia negra como la blanca son malas: la magia negra hace el mal y la blanca revuelve la bondad y el bienestar con la hechicería y la persona no sabe con lo que se mete, ni a qué se somete.
9. Consultar a los muertos: investigar, curiosear, buscar información, ayuda y guía de los muertos y del mundo de los muertos. La persona supuestamente habla con ellos, pero se está comunicando con demonios.
Cuando la persona consultó o realizó o recomendó alguna de estas prácticas, cayó en impurezas, pecados y se ató. Levítico 19. 31.
Jesucristo nos desata y nos libera eternamente: Galatas 5, 1. Juan 8. 31.
Otras lecturas: Hechos 16. 16-21. Hechos 19. 18-20.
Ahora, con la renovación, volvemos nuestra mirada a Jesús y el Señor nos purifica de todo contacto con los ídolos. Ezequiel 36, 25.
Esta paganización consistió en mezclar y revolver prácticas paganas con elementos católicos, filosofias orientales, imágenes, santos, supersticiones, leyendas, ritos de falsas religiones, brujería, control mental, agüeros, nueva era, esoterismo, y frases de la biblia. Y hasta meten a Jesús en esa mezcla. Muchos brujos usan sus imágenes y hasta lo nombran. (Mateo 7, 21). El segundo mandamiento prohíbe también el uso mágico del nombre divino : Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 2149.
El Señor quiere que dejenmos atrás, que saquemos de nuestra vida los horóscopos, los amuletos y toda práctica no cristiana.
Las prácticas que se nombran en Deuteronomio 18. 10 y 11 son faltas al primer mandamiento y son usadas por el mal y por espíritus malignos para engañar y alejarnos de Cristo.
1. Sacrificio del hijo haciéndolo pasar por el fuego: Práctica Cananea detestable. Se quemaban a los niños, hijos e hijas, preferiblemente bebés. Se depositaban vivos en el fuego, como sacrificio al dios Moloc, para agradarlo y rendirle culto.
Era una figura de bronce hueca con cabeza de becerro que se calentaba con fuego al rojo vivo y las victimas eran arrojadas en los brazos de aquel ídolo. Antes y durante el sacrificio, los sacerdotes inundaban la zona con tambores, trompetas y tímbalos, para que los llantos de los niños no alcanzaran a oidos de la multitud.
Preguntas: ¿A dónde estamos arrojando hoy a nuestros niños? ¿En brazos del dios televisión, del dios internet, del halloween, la música satánica, la tabla huija, y los libros y películas de magia y de vampirismo?
¿Y otra clase de dios Moloc que devora a los niños, a los propios hijos no es el aborto, legalizado ya en nuestro país y cuya gravedad se ahoga con tambores, trompetas y tímbalos, es decir, con toda clase de argumentos legales, médicos y científicos?
2. Adivinación: busca determinar la voluntad de los dioses al examinar e interpretar presagios. Es querer descubrir lo oculto penetrando en los mundos de la oscuridad.
3. Pretender predecir el futuro: Agorero: tratar de ver y controlar el futuro a traves del poder dado por espíritus malignos.
Sortilegio: decir el futuro basándose en señales y apoyándose en los anhelos del YO falso: buscar viajar, tener dinero, tener relaciones con otras personas, hacer negocios lucrativos, tener un trabajo fácil, tener éxito en el amor humano, tener poder y reconocimiento. Incluso, se predicen cosas negativas porque las preocupaciones alimentan y fortalecen el yo falso.
Mucha gente hace caso de los sueños, interpretando su significado asociado con los anteriores temas.
4. Hechicería: inducir efectos mágicos con drogas o algún tipo de poción. Realizar prácticas supersticiosas que parezcan sobrenaturales, o que lo sean, sometiendo a personas, cosas, situaciones a influencias maléficas.
5. Encantamiento o conjuro: atar a otras personas mediante murmullos y sortilegios mágicos. Someter y manipular la voluntad de la persona.
6. Consultar a los adivinos: No querer hacer ni aceptar la voluntad de Dios.
Poner la confianza en ídolos y en personas. Es cambiar el cristianismo por prácticas paganas y abrirle la puerta a la acción de los demonios.
Hay adivinos tradicionales y los hay modernos, que usan las últimas tecnologías y se disfrazan de personas que ofrecen ayudar y hacer el bien, pero que atan y hacen daño y culpan a la gente que te rodea de los problemas que tienes.
7. Invocar espíritus: asociarse y tener comunión con demonios y espíritus de personas que están atadas. Es buscar comunicarse con el más allá, penetrando en el reino de la oscuridad.
8. Mago o espiritista: aquel que tiene familiaridad íntima con el mundo demoniaco espiritual. Brujo, hechicero, vidente, pitonisa. Esta persona mezcla toda clase de prácticas y creencias, incluso algunos recomiendan novenas, la confesión y devociones a los santos. El espiritista se ha dejado engañar del mal y por lo tanto engaña y lo propaga a traves de estas prácticas.
Tanto la magia negra como la blanca son malas: la magia negra hace el mal y la blanca revuelve la bondad y el bienestar con la hechicería y la persona no sabe con lo que se mete, ni a qué se somete.
9. Consultar a los muertos: investigar, curiosear, buscar información, ayuda y guía de los muertos y del mundo de los muertos. La persona supuestamente habla con ellos, pero se está comunicando con demonios.
Cuando la persona consultó o realizó o recomendó alguna de estas prácticas, cayó en impurezas, pecados y se ató. Levítico 19. 31.
Jesucristo nos desata y nos libera eternamente: Galatas 5, 1. Juan 8. 31.
Otras lecturas: Hechos 16. 16-21. Hechos 19. 18-20.
sábado, 24 de julio de 2010
La FE
Cuando no tenemos fe, Jesús no hace milagros en nuestra vida: Lucas 4, 24 a 27.
Nos falta FE. Fe sin apegos, fe plena.
Quien critica y viene a la comunidad le falta fe.
Si creemos en Jesús no habrán cáncer, ni borracheras, ni mujeriegos en nuestra casa.
Dios Padre nos llama a CREER en su Hijo, en su PODER de Amor.
El que no cree en Jesús, no sabe quién es Dios.
La fe en Jesús es sobrenatural. Viene de Dios Padre: Nadie viene a mí si mi Padre no lo envía.
La fe en Jesús es la que hace que la persona sea madura.
Jesús cargó en la cruz con todos mis sufrimientos, mis enfermedades, para que ya no los tenga. Cargó con todas los sufrimientos de la humanidad, cánceres, problemas en el trabajo, debilidades de mujeriegos, para matar todo aquello que nos hace sufrir. Lo carga en la cruz. En la cruz lo destruye para que no tengamos nada de eso.
Creer en Jesús es entregarme a Él, enamorarme de Él, entusiasmarme por Él, y vivir para que Él me llene de amor.
Nos falta FE. Fe sin apegos, fe plena.
Quien critica y viene a la comunidad le falta fe.
Si creemos en Jesús no habrán cáncer, ni borracheras, ni mujeriegos en nuestra casa.
Dios Padre nos llama a CREER en su Hijo, en su PODER de Amor.
El que no cree en Jesús, no sabe quién es Dios.
La fe en Jesús es sobrenatural. Viene de Dios Padre: Nadie viene a mí si mi Padre no lo envía.
La fe en Jesús es la que hace que la persona sea madura.
Jesús cargó en la cruz con todos mis sufrimientos, mis enfermedades, para que ya no los tenga. Cargó con todas los sufrimientos de la humanidad, cánceres, problemas en el trabajo, debilidades de mujeriegos, para matar todo aquello que nos hace sufrir. Lo carga en la cruz. En la cruz lo destruye para que no tengamos nada de eso.
Creer en Jesús es entregarme a Él, enamorarme de Él, entusiasmarme por Él, y vivir para que Él me llene de amor.
viernes, 16 de julio de 2010
LOS SACRAMENTOS
Los sacramentos son signos de la presencia de Jesucristo vivo actuando en mi vida.
Los 4 medios para santificarnos son:
1. La Palabra de Dios.
2. La oración, respondiendo a la Palabra, como la oración de María.
3. LOS SACRAMENTOS.
4. La vida en comunidad.
Los sacramentos son para llevar una vida distinta a los del mundo, una vida santa.
Los sacramentos son para santificarnos, para llevar una vida de amor y vivir en la familia divina.
Por eso, se reciben en comunidad, en la Eucaristía.
Es muy importante recibirlos con FE en JESUCRISTO.
La vida sacramental no es una vida de apariencia, de aparentar ser religioso, sino que es una nueva vida interior que se refleja en el exterior.
Colosenses 1, 15 a 17: Dios invisible se hace visible en el amor, a través de Cristo. El Espíritu Santo es invisible. Es el mismo Amor, que se hace visible cuando yo amo como Dios me ama.
Los sacramentos existen porque como a Cristo no se le ve, actúa a traves de signos despues de morir y resucitar.
El cuerpo de Jesus antes de morir era un signo sacramental que significa que Dios nos quiere transmitir su amor.
Al morir y resucitar Jesús son necesarios los sacramentos.
Se deben renovar contínuamente, con fe en Jesucristo, fe en su poder de amor.
Los 4 medios para santificarnos son:
1. La Palabra de Dios.
2. La oración, respondiendo a la Palabra, como la oración de María.
3. LOS SACRAMENTOS.
4. La vida en comunidad.
Los sacramentos son para llevar una vida distinta a los del mundo, una vida santa.
Los sacramentos son para santificarnos, para llevar una vida de amor y vivir en la familia divina.
Por eso, se reciben en comunidad, en la Eucaristía.
Es muy importante recibirlos con FE en JESUCRISTO.
La vida sacramental no es una vida de apariencia, de aparentar ser religioso, sino que es una nueva vida interior que se refleja en el exterior.
Colosenses 1, 15 a 17: Dios invisible se hace visible en el amor, a través de Cristo. El Espíritu Santo es invisible. Es el mismo Amor, que se hace visible cuando yo amo como Dios me ama.
Los sacramentos existen porque como a Cristo no se le ve, actúa a traves de signos despues de morir y resucitar.
El cuerpo de Jesus antes de morir era un signo sacramental que significa que Dios nos quiere transmitir su amor.
Al morir y resucitar Jesús son necesarios los sacramentos.
Se deben renovar contínuamente, con fe en Jesucristo, fe en su poder de amor.
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