Los sacramentos son signos de la presencia de Jesucristo vivo actuando en mi vida.
Los 4 medios para santificarnos son:
1. La Palabra de Dios.
2. La oración, respondiendo a la Palabra, como la oración de María.
3. LOS SACRAMENTOS.
4. La vida en comunidad.
Los sacramentos son para llevar una vida distinta a los del mundo, una vida santa.
Los sacramentos son para santificarnos, para llevar una vida de amor y vivir en la familia divina.
Por eso, se reciben en comunidad, en la Eucaristía.
Es muy importante recibirlos con FE en JESUCRISTO.
La vida sacramental no es una vida de apariencia, de aparentar ser religioso, sino que es una nueva vida interior que se refleja en el exterior.
Colosenses 1, 15 a 17: Dios invisible se hace visible en el amor, a través de Cristo. El Espíritu Santo es invisible. Es el mismo Amor, que se hace visible cuando yo amo como Dios me ama.
Los sacramentos existen porque como a Cristo no se le ve, actúa a traves de signos despues de morir y resucitar.
El cuerpo de Jesus antes de morir era un signo sacramental que significa que Dios nos quiere transmitir su amor.
Al morir y resucitar Jesús son necesarios los sacramentos.
Se deben renovar contínuamente, con fe en Jesucristo, fe en su poder de amor.
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viernes, 16 de julio de 2010
BAUTISMO
Sacramento de iniciación cristiana.
Es morir al pecado con Cristo y resucitar con Cristo.
Es nacer de arriba, para tener una nueva vida. Hay que nacer de Dios, para tener la vida de Dios. Juan 3.
Es entrar en la familia de Dios por medio de la fe en Jesús.
Con el bautismo, somos HIJOS DE DIOS PEQUEÑOS.
Somos consagrados como sacerdotes, profetas y reyes.
El bautismo es para sanar el corazón de heridas y nacer de nuevo.
Cuando nacemos de nuevo, vivimos en comunidad.
Es morir al pecado con Cristo y resucitar con Cristo.
Es nacer de arriba, para tener una nueva vida. Hay que nacer de Dios, para tener la vida de Dios. Juan 3.
Es entrar en la familia de Dios por medio de la fe en Jesús.
Con el bautismo, somos HIJOS DE DIOS PEQUEÑOS.
Somos consagrados como sacerdotes, profetas y reyes.
El bautismo es para sanar el corazón de heridas y nacer de nuevo.
Cuando nacemos de nuevo, vivimos en comunidad.
COMUNIÓN = EUCARISTÍA
Sacramento de iniciación cristiana.
Es alimentarse de la vida del Espíritu Santo, de la vida verdadera, de la vida de Amor.
Se recibe para entrar en la comunidad y compartir con los hermanos la comida del Señor.
En la Eucaristía me alimento con la Palabra de Dios y con el cuerpo y la sangre de Cristo, y por ellos recibo el Espíritu de Cristo resucitado.
La comunión es para personas maduras en el amor.
La Eucaristía es para los que ya son mayores en la mesa del Señor.
Es alimento para el alma. Es necesario preocuparnos por alimentar el alma, y no preocuparse por el cuerpo. No trabajar por la comida que se acaba, sino por la que da el Espíritu.
La comunión es empezar a vivir en comunidad.
Es alimentarse de la vida del Espíritu Santo, de la vida verdadera, de la vida de Amor.
Se recibe para entrar en la comunidad y compartir con los hermanos la comida del Señor.
En la Eucaristía me alimento con la Palabra de Dios y con el cuerpo y la sangre de Cristo, y por ellos recibo el Espíritu de Cristo resucitado.
La comunión es para personas maduras en el amor.
La Eucaristía es para los que ya son mayores en la mesa del Señor.
Es alimento para el alma. Es necesario preocuparnos por alimentar el alma, y no preocuparse por el cuerpo. No trabajar por la comida que se acaba, sino por la que da el Espíritu.
La comunión es empezar a vivir en comunidad.
CONFIRMACIÓN
Sacramento de iniciación cristiana.
La confirmación no se recibe "para poderme casar".
Es llenarse de la vida de Cristo, de la vida de DIOS.
Nos hace HIJOS DE DIOS GRANDES.
Somos sellados con el Espíritu Santo.
La confirmación no se recibe "para poderme casar".
Es llenarse de la vida de Cristo, de la vida de DIOS.
Nos hace HIJOS DE DIOS GRANDES.
Somos sellados con el Espíritu Santo.
CONFESIÓN
Sacramento de curación.
Es desocupar el corazón y ya no cargar con esos pecados.
Es para arreglar y reparar lo que hemos dañado.
Es necesario ser humilde y sincero para recibirlo, no quedarnos con los pecados graves y que nos atormentan en el interior.
Son pecados graves los de omisión: cuando me he negado a amar, cuando me he negado a hacer el bien y a servir.
Es desocupar el corazón y ya no cargar con esos pecados.
Es para arreglar y reparar lo que hemos dañado.
Es necesario ser humilde y sincero para recibirlo, no quedarnos con los pecados graves y que nos atormentan en el interior.
Son pecados graves los de omisión: cuando me he negado a amar, cuando me he negado a hacer el bien y a servir.
MATRIMONIO
Es un sacramento de servicio.
Se recibe en comunidad.
El matrimonio es sacramento solo para los católicos.
El signo sacramental de Jesús en el matrimonio es el AMOR de corazón a corazón.
Jesús está entre los esposos y quiere llenarlos de amor.
Si no hay amor, no hay sacramento.
Matrimonio es una unión de amor (del amor de Dios, que bendice esa unión) entre un hombre y una mujer. Matrimonio es una vida, no una ceremonia, no un día.
El Señor lleva a los esposos a orar en pareja: los dos de acuerdo, oran, y el Señor los alimenta con su Espíritu y les da su amor y fortalece el amor matrimonial. Los matrimonios que no oran juntos, no pueden amarsen, porque no creen en Jesús.
Quien une no son los esposos (solo en la carne). El que une es Dios por medio de Jesús.
Es necesario pedir en oración que el Señor fortalezca el amor.
Casarse es meterse el uno dentro el otro. El esposo se mete hasta adentro del corazón de la esposa y la esposa se mete en el corazón del esposo, cada vez se aman más y más, no hay nadie que rompa ese amor, y no se piensa en le divorcio o la separación. El amor ha unido tanto (Dios los ha unido), que no se rompe esa unión.
El matrimonio empieza a construirse el dia en que se prometen mutuo amor y este compromiso se cumple. Empieza el hombre y responde la mujer. Los dos como una sola persona se unen con este amor.
El verdadero amor viene de Dios. El hombre y la mujer separados de Dios no pueden amarse.
El autor del matrimonio es Dios. Al no creer en Jesús, no hay amor, no hay matrimonio, rige la ley del más fuerte y no rige la ley del amor. No hay amor donde no hay fe en Jesucristo.
Cristo viene a RESTAURAR el verdadero matrimonio.
Antes de Cristo el hombre dominaba sobre la mujer, por eso había divorcio.
En el falso matrimonio, solo el hombre se casa y rechaza a su mujer. No la respeta y ella se siente menos. Uno domina al otro.
Dios une con su Espíritu de amor. Para esto, deben bautizarse el hombre y la mujer con ese espíritu. Al estar bautizados, hay capacidad para amar, son MADUROS en el amor.
Si están unidos solo por lo físico, solo por el sexo, no hay amor, solo hay instinto y placer. Esto se acaba.
El espíritu del amor es el que une a los esposos cristianos. Nosotros no unimos los corazones. El que une es el Espíritu de Jesús.
La unión libre o concubinato NO es matrimonio, es atracción física y falta de compromiso, el compromiso de AMARSEN.
Con el amor de Dios se domina el sexo, no hay abuso y se respeta al otro. El hombre respeta a la mujer y la mujer al hombre.
Se recibe en comunidad.
El matrimonio es sacramento solo para los católicos.
El signo sacramental de Jesús en el matrimonio es el AMOR de corazón a corazón.
Jesús está entre los esposos y quiere llenarlos de amor.
Si no hay amor, no hay sacramento.
Matrimonio es una unión de amor (del amor de Dios, que bendice esa unión) entre un hombre y una mujer. Matrimonio es una vida, no una ceremonia, no un día.
El Señor lleva a los esposos a orar en pareja: los dos de acuerdo, oran, y el Señor los alimenta con su Espíritu y les da su amor y fortalece el amor matrimonial. Los matrimonios que no oran juntos, no pueden amarsen, porque no creen en Jesús.
Quien une no son los esposos (solo en la carne). El que une es Dios por medio de Jesús.
Es necesario pedir en oración que el Señor fortalezca el amor.
Casarse es meterse el uno dentro el otro. El esposo se mete hasta adentro del corazón de la esposa y la esposa se mete en el corazón del esposo, cada vez se aman más y más, no hay nadie que rompa ese amor, y no se piensa en le divorcio o la separación. El amor ha unido tanto (Dios los ha unido), que no se rompe esa unión.
El matrimonio empieza a construirse el dia en que se prometen mutuo amor y este compromiso se cumple. Empieza el hombre y responde la mujer. Los dos como una sola persona se unen con este amor.
El verdadero amor viene de Dios. El hombre y la mujer separados de Dios no pueden amarse.
El autor del matrimonio es Dios. Al no creer en Jesús, no hay amor, no hay matrimonio, rige la ley del más fuerte y no rige la ley del amor. No hay amor donde no hay fe en Jesucristo.
Cristo viene a RESTAURAR el verdadero matrimonio.
Antes de Cristo el hombre dominaba sobre la mujer, por eso había divorcio.
En el falso matrimonio, solo el hombre se casa y rechaza a su mujer. No la respeta y ella se siente menos. Uno domina al otro.
Dios une con su Espíritu de amor. Para esto, deben bautizarse el hombre y la mujer con ese espíritu. Al estar bautizados, hay capacidad para amar, son MADUROS en el amor.
Si están unidos solo por lo físico, solo por el sexo, no hay amor, solo hay instinto y placer. Esto se acaba.
El espíritu del amor es el que une a los esposos cristianos. Nosotros no unimos los corazones. El que une es el Espíritu de Jesús.
La unión libre o concubinato NO es matrimonio, es atracción física y falta de compromiso, el compromiso de AMARSEN.
Con el amor de Dios se domina el sexo, no hay abuso y se respeta al otro. El hombre respeta a la mujer y la mujer al hombre.
jueves, 9 de octubre de 2008
Cristo renueva el matrimonio
A. ¿CUÁL ES LA REALIDAD DEL MATRIMONIO HOY EN NUESTRA IGLESIA CATÓLICA?
R= Nosotros constatamos (¡y nos inquieta!) la crisis que sufren muchos matrimonios y que se evidencia en:
1. Matrimonios divididos (o falsamente unidos) por motivos económicos:
* Conflictos familiares a causa del dinero.
* El que gana más, manda más. (Matrimonios de bolsillo)
* Hay fuerte exigencia social y laboral por aparentar tener más.
* Hombres y mujeres trabajan y dejan a sus hijos descuidados.
2. Hay lucha de poderes en el interior del hogar: todos quieren mandar.
3. Malos ejemplos matrimoniales en los medios de comunicación y en la sociedad. Además, los hijos reciben malos ejemplos de sus propios padres.
4. Aumento de uniones libres por parte de los mismos católicos, es decir, jóvenes bautizados que luego se independizan de sus hogares y se van a vivir en unión libre momentánea o permanentemente.
5. El sacramento del matrimonio NO se toma en serio, pues la pareja y sus familiares se fijan principalmente en cosas externas como el vestido, la fiesta, los padrinos, los regalos y se escogen capillas bonitas para casarse y no lo hacen en la parroquia a la que pertenecen, es decir, no lo hacen en comunidad.
6. Pocas veces Cristo está presente en la vida matrimonial.
7. No se busca imitar el ejemplo de matrimonios santos.
8. Dentro del hogar (dentro de los corazones) reina el egoísmo, la falta e compasión, el aislamiento, la irresponsabilidad, la recarga de las responsabilidades en una sola persona, la falta de colaboración, los gritos, las malas caras, la falta de sinceridad y de expresar lo que se siente, el culpar a los demás de lo que pasa, el desinterés por solucionar los conflictos, etc.
2 TIMOTEO 3, 1 a 5.
B.1. Causas de esta situación.
Los aspectos enumeramos anteriormente están causados por:
1. Estar desligados de Dios, es decir, no sentirnos amados por Él y buscar el amor en donde no está. (conformarse con el amor falso, limitado y egoísta).
Génesis 3.
2. Demasiada pre-ocupación por las cosas externas como el dinero.
* El dinero es uno de los ídolos que la pareja tiene en el corazón.
* Hay debilidad por el poder, por el autoritarismo, por la opresión: como no se puede acceder al poder social o económico, todos quieren mandar, al menos en la casa.
* Influencias sociales mundanas, en lugar de recibir la influencia del amor de Cristo.
* Se reemplaza el amor y el cariño a los hijos por el amor al dinero, a las comodidades y a los objetos, es decir, al niño, al hijo no se le da cariño sino solo juguetes y estudio.
3. En vez de educar y dar ejemplo, muchos padres “mandan”. Eso está causado porque a su vez ellos fueron maltratados y oprimidos cuando pequeños (y aún en el trabajo y a nivel social son oprimidos con tantas cargas, obligaciones, multas, presiones, endeudamientos).
4. El hombre (y a veces la mujer) abandonan el hogar y dejan solo al otro con el cuidado de los hijos y con la carga del hogar y por eso hay aumento de madres cabeza de familia. Por eso los hogares con madres cabeza de familia se toman como modelos de hogar por el gobierno y los medios de comunicación. También la unión libre se tiene (erróneamente) como modelo de vida en pareja a causa del alejamiento de Dios.
5. La unión libre (mal llamada unión libre, antes conocida como concubinato) está causada por:
* El exceso de amor a lo externo.
* La sola atracción física (sexual).
* La atracción monetaria.
* El deseo de salir de la opresión del hogar y la inmadurez espiritual de los muchachos (creen que solo es necesaria la madurez física para afrontar una vida en pareja).
6. La gente cree que tener un matrimonio bonito es tener un bonito vestido y muchos regalos y que se celebre en una capilla bonita (concepto: matrimonio=bonito recuerdo), pero no hay conciencia de que un matrimonio bonito solo lo hace el amor de Cristo.
Mateo 6, 25 a 34.
7. Falta oración matrimonial y oración en la vida de novios.
8. Se piensa que un matrimonio santo es un matrimonio aburrido.
B.2. Consecuencias de esta situación.
1. Descomposición social y matrimonial.
* El matrimonio se convierte en guerra y en sufrimiento (o en aguante).
* Lucha de poderes en la que todos salen perdiendo.
* Endeudamiento exagerado de la pareja.
* Hijos huérfanos de padres vivos.
* Se busca refugio en la infidelidad y eso destruye más hogares.
* Maltrato sicológico mutuo y aumento de las heridas en el alma.
* Daño directo de los padres a sus propios hijos.
2. Desprecio por el sacramento del matrimonio: miedo al sacramento, miedo al compromiso. Aumento de la fornicación, y abuso del sexo dentro del matrimonio.
3. En vez de que el sacramento influya en la vida matrimonial, la gente quiere influir en el sacramento: que se haga de tal manera, en tal sitio, dependiendo de la hora y la fecha en que los padrinos puedan, etc. La pareja e incluso los asistentes, están más pendientes del fotógrafo, de la filmación, de la decoración que de la Eucaristía. Es decir, se actúa en forma egoísta.
4. Se acuden a muchas soluciones para salvar al matrimonio, menos a Cristo. Se busca solución en el sicólogo, en los amigos, en el trago, en los amantes, en los brujos, en la nueva era, en la violencia y hasta en el suicidio.
5. Existencia ¡quien lo creyera! de matrimonios FALSOS, incluso los que han sido realizados por la iglesia católica (no porque el sacramento sea falso, sino porque la pareja cumple el sacramento como solo un requisito o lo toma deportivamente, sin conciencia, solo por tradición. Estos matrimonios falsos llevan una vida de falsedades y tarde o temprano se separan, o viven un infierno. Se vive una vida de frustraciones, de desencantos, de amargura interna, de peleas frecuentes a las que la pareja y los hijos se acostumbran tanto que las justifican con frases como “si no existieran las peleas, la vida familiar sería aburrida”.
6. La rebeldía de los hijos: los hijos sufren y soportan todas estas cosas cuando pequeñitos, pero apenas pueden, se van de la casa o caen en vicios.
7. El abandono presencial: estás a mi lado, pero no me intereso por lo que sientes o lo que piensas. (Lucas 10, 25 a 37).
C. ¿Qué proponemos para tener en nuestra iglesia un matrimonio renovado?
a. La solución para esta grave crisis es Cristo. Él es quien renueva nuestro matrimonio.
b. Primero, renovar nuestro propio corazón, teniendo una verdadera conversión. Ezequiel 36, 22 a 27.
c. Es necesario RENOVAR PERMANENTEMENTE el matrimonio, no solo con una ceremonia, sino como un compromiso mutuo. Ambos esposos deben llenarse del Espíritu Santo. Esto se logra:
1. Escuchando y obedeciendo la Palabra de Dios.
Para esto no se requiere pasarse a otra religión: en nuestra iglesia católica ya está creciendo el amor hacia la Palabra de Dios y ya hay muchos sacerdotes y laicos católicos que la explican muy bien y le llegan al corazón de las personas.
Ambos, hombre y mujer están llamados a escuchar la palabra (esto no es cosa solo de mujeres o de viejitas). Cuando en principio solo uno de los dos asiste a escuchar la Palabra, debe llevarle ese amor al otro y atraerlo, hasta que los dos aceptan a Cristo y lo dejan entrar en el corazón. (No al exterior, solo dejando la Biblia abierta en un atril de la casa).
2. Oración en pareja permanente. Bendecir continuamente a la pareja, sin importar lo que haga.
3. Asistir en pareja a la Eucaristía y comulgar, no por cumplir sino con fe en Cristo.
4. Integrándose ambos en comunidad (a la misma comunidad) porque allí se conoce a Cristo y se lleva al hogar.
5. Ir sanos y maduros al matrimonio, es decir yendo a amar con el amor del Señor y no a solo
que lo amen y que le sirvan.
6. Los matrimonios que ya siguen el camino del Señor, deben dar testimonio ante los hijos, ante otros matrimonios y ante los jóvenes, de que la vida matrimonial es vida feliz y esa vida solo la brinda Cristo.
7. Conocer la vida de matrimonios santos a lo largo de la historia.
8. Si la pastoral familiar no tiene fundamento en la Palabra de Dios, no podrá obrar con poder y con prontitud para remediar esta grave situación.
EVANGELIO DE JUAN 2, 1 a 12.
martes, 23 de septiembre de 2008
La Eucaristía
Este canto, compuesto por el Padre José Luis, y que fue himno de uno de los congresos, expresa lo que significa la Eucaristía y su importancia para la comunidad.
LA EUCARISTÍA
En la Eucaristía la comunidad cristiana
proclama que Jesús murió y resucitó,
para unirnos todos como hermanos,
en la gran familia de Dios Padre (2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del Señor,
donde se vive la alegría cristiana,
la ilusión y el entusiasmo por Cristo,
que murió y resucitó por Amor ( 2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa de los creyentes en Cristo,
que se unen y comparten como hermanos,
llevados por el Espíritu de Dios,
para formar y extender su Reino (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del optimismo,
de los que viven la vida cristiana,
amándose todos como hermanos,
llevados por el Espíritu de Cristo (2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la fuente del amor,
donde se vive la victoria de Cristo,
la muerte y resurrección del Señor,
que nos libera de todos los males (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del Señor,
donde proclamamos que Cristo murió,
y resucitó para darnos su Espíritu,
que nos hace vivir en comunidad (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
LA EUCARISTÍA
En la Eucaristía la comunidad cristiana
proclama que Jesús murió y resucitó,
para unirnos todos como hermanos,
en la gran familia de Dios Padre (2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del Señor,
donde se vive la alegría cristiana,
la ilusión y el entusiasmo por Cristo,
que murió y resucitó por Amor ( 2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa de los creyentes en Cristo,
que se unen y comparten como hermanos,
llevados por el Espíritu de Dios,
para formar y extender su Reino (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del optimismo,
de los que viven la vida cristiana,
amándose todos como hermanos,
llevados por el Espíritu de Cristo (2)
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la fuente del amor,
donde se vive la victoria de Cristo,
la muerte y resurrección del Señor,
que nos libera de todos los males (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
La Eucaristía es la mesa del Señor,
donde proclamamos que Cristo murió,
y resucitó para darnos su Espíritu,
que nos hace vivir en comunidad (2).
Aleluya (10), al Señor (2)
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