domingo, 18 de marzo de 2012

Encuentro de Comunidades

Qué tristeza que en las parroquias no se difundan, ni se integren a estos encuentros de comunidades de renovación católica que son una bendición para todos, donde hay riquezas espirituales, compartires, banquete de la Palabra, encuentro de hermanos de muchas regiones (como en Pentecostés), sanación, testimonios, Eucaristía, fortaleza, alegría en el alma y alimento para el espíritu. Sí. Es cierto que nos falta más testimonio, más obediencia, y Amor pleno, pero en medio de nuestras debilidades el Seños hace maravillas. No es fácil la vida en comunidad, porque uno no escoge a los hermanos espirituales, sino el Señor. Si fuera por uno, yo iría o escogería a los que me llevan la idea o a los que no me corrigen, pues la vieja naturaleza busca lugares y personas que la alimenten y en donde se sienta cómoda (aún entre los creyentes). Tal vez lleguen épocas doradas en donde haya unidad total entre hermanos y con el Señor, unidad con los obispos, sacerdotes y fieles (es decir, nosotros, a quienes el Señor nos llama a ser activos y comprometidos a través de su Palabra y a través de muchos documentos de la iglesia), y un auténtico ecumenismo (unidad entre cristianos), que lo hace verdaderamente el Espíritu Santo. Solo nos queda animarnos a recibir y a vivir este encuentro con alegría, disposición, fe, humildad y apertura en el corazón, para que la Santísima Trinidad (modelo de comunidad) nos guie y nos alimente desde ahora y como hombres y mujeres renovados dejemos que el Señor gobierne nuestras vidas y así podamos hacer la voluntad de Dios Padre en Cristo Jesús, con la fuerza del Espíritu Santo y con la intercesión de María.
Es el Señor quien nos reúne para darle la gloria a Él, recordar con alegría al Padre José Luís, fundador de la comunidad, y fortalecer la vida en comunidad.
Dios bendiga este encuentro, a quienes asistimos y a quienes el Señor ha llamado a servir en esta obra. Amén.

domingo, 4 de marzo de 2012

Siempre y en todo lugar el Evangelio


Hoy más que nunca se buscan testigos creíbles: obispos, sacerdotes, religiosos, laicos. No se puede hacer una nueva evangelización con el escándalo nuestro de cada día, ni con el arribismo clerical que se observa a veces hasta en las más altas jerarquías; ni con sacerdotes que se vuelven productos manipulados por los medios de comunicación, ni con las misas de televisión, esos espectáculos que giran alrededor del culto a la personalidad, así tengamos necesidad de ocupar y aprovechar esos areópagos; ni con una predicación pobre y ramplona, ni con antitestimonios ni con el miedo a matricularse en itinerarios formativos, particularmente con lo que respecta a la formación permanente.
¿Somos nosotros testigos creíbles? ¡Es que están buscando por todas partes testigos creíbles!

Benedicto XVI.
Carta Apostólica Motu proprio "Ubicumque et semper"

miércoles, 1 de febrero de 2012

“EL PECADO DERROTADO POR LA VICTORIA DE LA CRUZ”.

* Doctrina sobre el pecado, por: ANDREA RAMIREZ

La doctrina del pecado es una doctrina central de la Sagrada Escritura y es de vital importancia poder entenderla a cabalidad; pues cuando se desconoce, no se entiende plenamente el estado del hombre caído, y por tanto, no llega a entenderse perfectamente la obra de redención a través de Jesucristo que nos trajo libertad.

OBJETIVO: Enseñar la doctrina del pecado a partir de la Sagrada Escritura, a través de los textos bíblicos de:

San Juan 19,30;

Génesis 3;2

Corintios 5,21;

Gálatas 3,13;

Deuteronomio 21, 22.23,

De esta manera se comprende la magnitud de la falta contra la naturaleza de Dios y así mismo entendemos la obra de redención a través de Jesucristo, que trajo libertad.

ORIGEN DEL HOMBRE

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. Gn 1,26

Imagen:

Es la parte esencial del hombre lo que hace que sea racional, que tenga voluntad, bondad, amor, etc.

Semejanza:

Es la parte espiritual del hombre. La santidad de Dios en él.

Imagen y semejanza de Dios

La imagen va acompañada de la semejanza dándole énfasis y precisión, no puede ir la una sin la otra, puesto que la imagen debe corresponder al modelo original, debe ser semejante en su espiritualidad.

Con esta imagen y semejanza, el hombre tiene una misión: dominar el mundo.

Dios le confirió poder al hombre, ha sido puesto como signo de la majestad divina, es decir, es el representante de Dios. Tiene la responsabilidad de dar a la creación una relación con Dios. La creatura va hacia Dios, además de provenir de Él.